La realidad de las alarmas

 

Quieres protegerte de los ladrones y piensas que las alarmas son una buena opción, pero lo cierto es que tener una alarma puede ser desastroso para tu economía y para tu seguridad.

Lo cierto es que para el 80% de nuestros clientes tener una alarma es la última recomendación para evitar un robo.

Descubre en este artículo todo lo que necesitas saber de las alarmas y de sus costes ocultos.

¿Qué es una alarma?

“Un sistema de alarma es un elemento de seguridad pasiva. Esto significa que no evitan una situación anormal, pero sí son capaces de advertir de ella, cumpliendo así, una función disuasoria frente a posibles problemas” (Fuente: Wikipedia)

De lo que podemos observar que una alarma no puede evitar un robo, simplemente tiene una función disuasoria y en el mejor de los casos limita el tiempo que un ladrón va a estar en el inmueble.

Te estarás preguntando, si no son la mejor opción, por qué hay tantas alarmas y tantos anuncios en radio, prensa, internet…

La respuesta es muy sencilla: es un negocio muy rentable para empresas que ofrecen sistemas estandarizados a gran escala.

Para que una alarma pueda avisar a policía es imprescindible que la instale una empresa de seguridad homologada y que tenga un mantenimiento, por lo que detrás de una alarma siempre habrá cuotas.

Cuotas de las alarmas

Esta es la razón por la que centenares de clientes en nuestro país tendrían mejor protección invirtiendo en elementos de seguridad física y además ahorrarían miles de euros.

Sí, como lo oyes, una alarma básica sujeta a cuotas puede llegar a costar 500€ cada año, esto hace que la inversión en una puerta acorazada certificada se amortice en aproximadamente 4 años.

Ten en cuenta que con una alarma tendrás que seguir pagando año tras año para mantener el servicio, mientras que una puerta no está sujeta a cuotas. Recuerda además que una alarma no puede evitar un robo, mientras que la puerta sí.

Llegados a este punto tenemos que aclarar que una alarma puede ser un elemento de protección adecuado en determinados casos, de hecho nosotros mismos las instalamos cuando las necesidades del cliente así lo requieren.

¿Cuándo es recomendable una alarma y cuándo no lo es?

Lo primero a considerar es que los elementos de seguridad física (puertas, cerraduras, cajas fuertes, rejas…) suponen una barrera entre los objetos que queremos proteger y los ladrones.

Es por esta razón que en un inmueble si tenemos los accesos protegidos, estamos creando una barrera física que impedirá que un ladrón entre:

  • Pertas de viviendas: Lo ideal es disponer de una puerta blindada o acorazada que cuente con una cerradura de seguridad certificada contra el robo, con llaves que no se puedan manipular.
  • Ventanas: Aunque hay ventanas que cuentan con herrajes de seguridad, es recomendable disponer además de persianas de seguridad o rejas según el caso, sobre todo si estas ventanas tienen fácil acceso desde el exterior.
  • Otros puntos de acceso: como son las puertas de garaje o claraboyas que también tienen que considerarse, en este caso su protección se deberá estudiar en función a las características de cada caso.
  • Locales comerciales: También pueden disponer de elementos de protección en los accesos, ya sea mediante persianas de seguridad, cristales reforzados y llaves con combinación exclusiva.

En conclusión:

  • Si tu vivienda tiene un único acceso (la puerta principal), lo recomendable es que dispongas de una puerta de seguridad porqué no sólo tendrá una función disuasoria, sino que también te protegerá activamente de los ladrones.
  • Si tu vivienda tiene más de un acceso, una vez protegida la puerta principal, valora la posibilidad de proteger el resto de accesos mediante elementos de seguridad física y como último recurso instala una alarma.
  • Si quieres proteger otro tipo de inmuebles (local comercial, nave industrial) lo recomendable es solicitar asesoramiento a una empresa que pueda ofrecerte soluciones de seguridad física y de seguridad electrónica.

Además de elementos de seguridad física puedes disponer de una alarma, pero siempre será un extra, ya sabes que una alarma por sí sola no puede evitar un robo.

Recuerda que las alarmas ofrecidas de forma estandarizada son un gran negocio para las empresas que las venden, pero te sorprenderá saber la fiabilidad y eficacia de estos equipos.

 

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